Ya estabamos, en la cima, de todo,
no teniamos peso alguno,
no importaba nada en lo absoluto
y todo tenia un sabor perfecto,
y un olor oportuno.
Toda la felicidad se va derramando,
lo veo atraves de tus ojos,
todos los sueños se van deshilachando,
uno tras uno.
Si pudiera levantarme,
si pudiera sostenerte,
si puediera alejarme,
y al fin comprenderte.
No todo tiene un fin amargo y duro,
pero yo tengo un fin amargo y duro,
nada me llena,
ni el fin del mundo
miércoles 17 de septiembre de 2008
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