Todos,
con sus respectivas,
Todas,
con sus faldas bien abiertas.
Me consume la envidia y la soberbia,
porque yo lo he tirado todo,
y ellas lo recojen de mi pies;
que inutiles,
que decadentes,
su aspecto de basura infiltrada de odio.
Si supieran,
todo lo que hacemos a nuestras espaldas,
si supieran,
todo lo que he disfrutado a sus espaldas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario