Ha vuelto a sangrar,
ha vuelto a sangrar el interior de mi nariz;
cada mañana me logra engañar,
y me indica el tiempo real de mi espacio imaginario.
He vuelto a sangrar,
de todos los poros existentes de mi cuerpo,
han vuelto a morir,
dentro de mi.
El espejo dentro del espejo,
acelera la superficie de la realidad,
no puedo parar,
porque la dama abriga esperanza y extensa cobardía.
Te veo,
tan desnutrido y pequeño,
con tu sonrisa quebrantada por mis grandes sueños,
estas inundado de dolor,
te evaporas con tu propia insuficiencia;
tan solo con un momento,
aprovechas mi falsa indiferencia,
y me otorgas una expresión de tranquilidad,
mientras yo me pierdo en
tu hermosa debilidad.
Dime en verdad,
que es lo que has encontrado en mi,
puros caminos que huyen de tu soledad,
puras desgracias que contribuyen con tu locura.
Mi amor conmigo te pierdes en un segundo,
y no has de volver jamás.
Dime que es lo que piensas de mi,
incorpora la imagen perfecta que obtienes de mi,
y transformala en la cruda realidad,
Permanezco inmovil con tu perfección,
es porque quisiera obtener la imagén infinita
dentro de mi memoria,
que perdure y no se contagie,
de la enfermedad de la misericordia.
Quiero verte un poco mas,
contemplarte y añorarte un poco mas,
no quiero que te marches,
mucho menos que te convensca mi ser de mi falsedad.
Eres nada para el mundo,
no crecerás ni evolucionarás,
nadie te recordará,
y morirás y te quedarás solo por toda la eternidad.
Pero en mi cabeza inmune de esa realidad,
puedo sentir que estás,
muy adentro, cada vez un poco más,
y aunque yo decida que tienes que marchar,
bebe te lo juro que es imposible crear,
un nuevo mundo con diferente objetividad.
Te quiero aqui,
por siempre,
en mi cabeza jamas morirás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario